Culaquier cambio de solsticio siempre es un momento especial, pero quizás el del paso a la primavera sea un poco más especial ya que supone un nuevo renacer y el brotar de la vida.

El miércoles 20 de marzo a las 22:58 horas entramos en el solsticio de primavera.

Nouruz (que significa nuevo día) es el festival del primer día de la primavera y el principio del año iraní. Simboliza la renovación de todo. Los árboles florecen, el sol comienza a brillar con mayor potencia, la naturaleza se llena de vigor, nosotros nos llenamos de un nuevo impulso.

La llegada del año nuevo persa representa el final de la oscuridad invernal y el renacimiento de la luz y la fertilidad. Para simbolizar el inicio del nuevo ciclo vital, los iraníes limpian a conciencia sus casas en los días anteriores al Nouruz. La víspera al miércoles anterior, denominado Chaharshambe surí, al igual que se hace en San Juan, se preparan encendiendo hogueras y saltándolas para dejar atrás todo lo malo, abandonar las debilidades que representa el amarillo de la hoguera y tomar del fuego esa fuerza de sus rojas llamas para llenarnos de energía para el nuevo año. Pocas horas antes de que entre el año nuevo, las familias se reúnen y se prepara con mucho mimo una mesa que tendrá siete objetos principales que simbolizan la salud, la alegría, la prosperidad, la felicidad, la paciencia y la belleza. Como símbolo de la fertilidad se germina trigo o lentejas que también forman parte de la mesa familiar además de un espejo, un libro sagrado y una pecera con peces de colores que representa la buena suerte. También encontramos un puñado de zumaque (una especia muy común en Irán), una moneda de oro, una manzana y un ajo, todos objetos que en el alfabeto persa comienzan con la letra S. La entrada a la primavera y al nuevo año es una verdadera floración de encuentros, comidas, música, arte y alegría para los que celebran estas fechas. Llega el momento de recoger los frutos de nuestra cosecha real o simbólica de todo un año, se estrenan nuevos vestidos y se hacen regalos y detalles entre amigos y familia. Es momento de generosidad y de abundancia.

Durante trece días los amigos, familiares e incluso vecinos continúan con la celebración y la fiesta. En el decimotercer día, Sizdah bedar, el último de las celebraciones, las familias van al campo para preparar una comida al aire libre. Las semillas germinadas se echan a un río o un arroyo, habiendo hecho antes pequeños nudos en los tallos. Cada nudo representa un deseo para el nuevo año y se espera que, si la corriente los deshace, se cumplan.

Nosotros anudaremos el trigo deseando que todos los sueños se cumplan. Como se suele decir: Cuidado con lo que deseas que se cumple. Esperamos que la llegada de la primavera os traiga a todos días de renacimiento, de alegría y de disfrutar de la compañía de la familia y los amigos.  Siempre es buen momento para dedicar tiempo a compartir nuestro tiempo a compartir con los que nos rodean un momento de reunión y de fiesta en la naturaleza o en cualquier hogar.

Ramo de www.flordepasion.es

Share This
X