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DESDE EL CORAZÓN DE LA SOLANA:
experiencias empresariales 

Sholeh Hejazi nació en Teherán, Irán. Su campo profesional es el cine y la publicidad. Desde el 2014 está al frente de la gestión del espacio coworking La Solana en Torrelodones.

Fue en 1995 cuando surgieron las primeras comunidades de trabajo en Berlín y Viena. Años después, la  expresión “coworking” se acuñó en EEUU como“trabajar juntos como iguales”. Desde el 2007 estos espacios laborales colaborativos se han redefinido y expandido a lo largo de todo el mundo. 

UN COWORKING LLEGA A TORRELODONES
¿Cómo surge el proyecto del coworking La Solana?

Todo nace de mi propia necesidad. Yo soy autónoma y vivo en Torrelodones, esto hizo que en el 2008 acudiera a un coworking en Madrid para desarrollar mi proyecto profesional. Busqué en Torrelodones este tipo de espacios, pero no había nada parecido. A dos personas que veía habitualmente en sus tiendas en el pueblo, Carlos García del Real y Carlo Giannattasio, les sugerí que crearan algo parecido en uno de sus locales: yo sería su primera usuaria. Desconocían de lo que hablaba, pero empezaron a pensarlo y a buscar el lugar más adecuado. Fue todo casualidad porque entonces apareció el concurso municipal para abrir un coworking en el edificio de La Solana en la Colonia de Torrelodones. El proyecto que redacté contenía todo lo que yo quería como usuaria. Así de sencillo. 

UNA REFLEXIÓN SOBRE LA ECONOMÍA
¿Cuál es tu opinión sobre el actual sistema económico?

Mi curiosidad me llevó a leer y contactar al principio de este milenio con personas que están reflexionando sobre la Economía. No es un movimiento homogéneo, hay múltiples voces y diversas propuestas donde todos aportamos. Mi implicación fue mayor cuando investigo a fondo las consecuencias del actual sistema económico neoliberal a raíz de mi primera película “Camino al andar”. Mi convicción es que este sistema no es inofensivo. No puede estar todo basado en el beneficio monetario y la competitividad porque esto nos está llevando a la extrema riqueza de unos pocos y la pobreza para todos. Además, en este contexto, los pequeños empresarios no interesan y son expulsados. Nos valió para llegar hasta aquí pero ya no nos sirve. Tenemos que crear otro marco más amable, más inclusivo y que resuelva problemas en vez de agregar más. 

¿Cuál es nuestro papel en estas circunstancias? 

Todos participamos de la actividad económica como sujetos activos ya que tomamos decisiones. También lo hace una ama de casa si decide comprar uno u otro producto, en una tienda del pueblo o en un gran supermercado. Todo afecta y es nuestra responsabilidad. Olvidamos estos deberes y solo exigimos nuestros derechos. Por ello, cualquier empresario como agente de cambio que es, debe reflexionar y por sí mismo, no porque alguien se lo diga. Nosotros decidimos si queremos cambiar este sistema económico. Yo quiero colaborar y cooperar, que mi actividad se convierta en algo que me sirva para aumentar mi capacidad en cuerpo y espíritu, que son las dos dimensiones que integran lo humano.

CREANDO COMUNIDAD
¿Cuáles son los fundamentos base de vuestro proyecto?    

Nuestro proyecto era muy transparente y nos eligieron. Una vez que nos concedieron la gestión del espacio coworking La Solana, había que llenarlo de toda esta filosofía basada en el Desarrollo Local de Torrelodones. El primer objetivo fue crear una Comunidad abierta en La Solana, que hoy por hoy es ya una evidencia, donde el elemento fundamental de cohesión es el apoyo mutuo.
No lo planteamos como un negocio sino como un servicio público porque aquí se necesitan espacios donde la gente se encuentre y desarrolle otra forma de trabajar. Luego exigía buscar los recursos para que funcionara. Dice Yunus, premio Nobel de la Paz, que “unos son felices acumulando y vigilando su dinero y otros compartiéndolo”.
Cuando te metes de corazón y no hay dudas, no puede fallar. Además de paciencia y confianza, hay que aplicar ciertos principios, abrir espacios para consultar con otros, y aprender del proceso para mejorarlo. Y ha funcionado, los resultados son mayores de lo que habíamos imaginado. 

HACIA ALGO NUEVO
¿Cómo se debería facilitar esta nueva conciencia?

Seguir utilizando términos antiguos refuerza un sistema económico caduco. Por eso hay que redefinir, por ejemplo, el significado de “prosperidad” para las personas, porque: ¿es prosperidad ganar mucho dinero? Yo creo que el consumismo está tocando techo y se está revirtiendo. Se debe de vivir de otra manera, en base a lo que el trabajo nos hace crecer y no en trabajar para sobrevivir. Las empresas tienen que reafirmarse como verdaderas fuerzas de cambio y no ser estructuras de explotación de los trabajadores. Debemos de poner el foco en lo nuevo para no dar vida al viejo sistema y sus discursos. 

LA SOLANA. UNA GRAN EMPRESA.
¿Qué podemos encontrar en La Solana?

Somos pequeñas empresas y profesionales que participamos en una gran empresa que es La Solana. Aportamos cada uno nuestros conocimientos, compartimos un café cada mañana y mejoramos nuestra actividad personal. Todo aquí es colaborativo, incluso los precios son de un servicio público y no de un lugar privilegiado.
Es verdad que muchos en Torrelodones no conocen La Solana y otro de los pasos que contemplaba nuestro proyecto era abrirla para que irradiara al entorno. Al principio era tan solo una idea en el horizonte que nuestros pasos nos irían llevando. Así desde hace un año funciona el LAB―Laboratorio de Aprendizaje Colectivo―junto a nuestro ayuntamiento y otras empresas y profesionales del municipio, así como vecinos interesados.
La satisfacción de los tres fundadores es impagable, no es monetaria. Cumplimos con nuestros pálpitos haciéndolos realidad. 

5 AÑOS DE TRABAJO EN LA SOLANA
¿Cómo se presenta el futuro de este espacio? 

Próximamente se abrirá el concurso para obtener por otro periodo de tiempo la gestión del espacio coworking La Solana. Nadie sabe qué sucederá. Lo importante es que lo hecho no desaparece, la propia Comunidad será la que dará continuidad a esto. Yo soy una coworker más que seguirá viniendo a trabajar aquí.
No es tan solo una etapa, estamos en el camino. Hemos conseguido muchas cosas, mantenemos el ambiente amable y somos flexibles en las formas. Seguir en la reflexión y consolidar aún más la Comunidad hará posible llevar estas ideas y formas de trabajar a otras partes. 

Lucía R. Oliveras

 

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