Nextcloud o cómo gestionar tus datos en una nube privada

Nextcloud o cómo gestionar tus datos en una nube privada

¿Os habéis parado a pensar en cuántas aplicaciones de terceras empresas usamos para gestionar nuestra información privada?

Dropbox para guardar en la nube nuestros archivos, Wetransfer para compartir archivos puntualmente, Google Drive para editar documentos y tener acceso a ellos desde cualquier dispositivo, WhatsApp para mandar mensajes, Gmail para gestionar nuestro correo, Trello para administrar nuestros proyectos, Google Contactos para guardar y migrar nuestra lista de contactos en el móvil…

Al final gran parte de toda esta información se almacena en servidores de empresas privadas las cuales, en última instancia, pueden tener acceso a nuestra información personal o a la de nuestras empresas.

Hoy queremos hablar un poco acerca de Nextcloud: una serie de programas de código abierto que aúnan todos los servicios antes citados en una sola aplicación y todo ello con la posibilidad de alojarlo en un servidor de nuestra propiedad y de manera gratuita.

Nextcloud se puede alojar tanto en servidores de empresas privadas como en un ordenador en nuestra propia casa u oficina y ni siquiera se requiere de un ordenador excesivamente potente. Un ejemplo sería la instalación de Nextcloud en un pequeño mini Pc como podría ser una Raspberry PI. Una vez instalada y configurada la aplicación, se dejaría el ordenador conectado a la corriente y ya tendríamos nuestra propia nube privada, a la cual tendríamos desde cualquier navegador o desde las aplicaciones que nos brinda el mismo programa para Windows, Linux, MacOs, móviles Iphone y Android.

No es el objetivo de este artículo profundizar en la aplicación (seguridad, instalación, configuración), ya que eso incurriría en un artículo mucho más extenso sino dejar constancia de que existen alternativas más privadas a los servicios que solemos utilizar para gestionar tanto nuestros datos personales como los de nuestra empresa y, por otro lado, invitarnos a investigar un poco más acerca de estas alternativas. ¿No sería mejor gestionar nuestros datos de manera privada y sin necesidad de mandar a otra nube nuestras fotos o facturas?

Existen en el mercado otras opciones alternativas a Nextcloud, como podría ser Owncloud, pero nos hemos centrado en la primera ya que es aquella en la que nosotros tenemos experiencia de uso y hasta ahora es la que de mejor manera cumple nuestras expectativas.

El dinero: financiación empresarial alternativa

El dinero: financiación empresarial alternativa

Cuando una persona o un grupo de personas piensan en arrancar un negocio, una empresa, puede que tengan ciertas inquietudes éticas, ecológicas o sociales. Pero, tarde o temprano, llega la hora de la financiación. ¿De dónde sacar el dinero? ¿Quién invierte en mi empresa sin pedirme a cambio los sólitos intereses de después? ¿Qué banco quiere de verdad a los emprendedores o a los autónomos?

Como es de esperar, es en los tiempos de crisis (y en los lugares con mayores crisis) cuando surgen modelos alternativos, diferentes, de hacer circular el capital y de revivir el comercio y el consumo. Desde el éxito de los microcréditos en Bangladesh con Grameen Bank, el microcrédito o la moneda social han tomado diferentes formas en otros contextos y hoy tenemos varias posibilidades. ¿Conoces los bancos de tiempo o a Miguel Yasuyuki Hirota? ¿Alguien maneja ya la criptomoneda o alguna de las tantas monedas virtuales? Al final… ¿Qué es realmente el dinero?

De manera breve os queremos dar a conocer proyectos como TrocoBuy: una red de negocios en la que puedes comprar y pagar con tus productos o servicios. ¿Trueque? Por qué no. Actualmente ya cuenta con una red de más de 4.000 empresas en España y las opciones son muy extensas. Dentro de TrocoBuy se consigue así una financiación a interés cero y donde el dinero en efectivo no existe.

Existen muchos bancos sociales donde el modelo de los microcréditos funciona perfectamente, como el Banco Palmas en Brasil o la Banca Jak. Una de las bases sobre las cuales crecen estos modelos alternativos es la invalidez de el sistema económico tradicional y capitalista que se ha construido sobre la lógica de la deuda. Como dice Stephen Zarlenga, el problema empieza cuando el medio de intercambio pasa de ser algo que se multiplica a algo estable. Del trigo, por ejemplo, que puede multiplicarse, al oro, que es limitado. La única manera de devolver entonces una deuda, un crédito, es encareciendo los productos. Además, las tasas de interés crecen exponencialmente y no de manera lineal. Una interesante reflexión sobre los inconvenientes del crecimiento económico sin freno la podéis leer en este artículo y otros de Miguel Yasuyuki Hirota.

Una lista interminable de proyectos financiados de maneras alternativas y un ejemplo del éxito y la sostenibilidad de estos la podemos encontrar en los documentales Mañana (Demain, 2015) que, tras el arrasador éxito tras su estreno y el impulso que recibieron los proyectos que mostraba a través de su película, se convirtieron en un segundo documental Après Demain (2018) que podéis ver online.

 

Ejemplos de gestión empresarial

Ejemplos de gestión empresarial

Es fácil decir lo que está bien y lo que está mal, opinar sobre los proyectos de los demás o hablar sobre ideas que uno quiere llevar a cabo idealmente… ¿pero qué pasa cuándo nos enfrentamos a la realidad? ¿Cómo se gestiona una empresa de manera diferente? ¿Realmente se puede sobrevivir sin el capitalismo y el ánimo de lucro? Por eso hoy queremos poneros uno de los muchos ejemplos que podremos encontrar ya, hoy, en la realidad, en el mundo tangible que nos rodea. Ejemplos de empresas como las nuestras o personas de carne y hueso como nosotros que comenzaron sus proyectos de un modo menos habitual y que han sobrevivido con éxito hasta hoy. ¡La vida es mucho mejor y más fácil con ejemplos!

Desde el año 1973 existen en Nueva York (FoodCoop), desde 2016 en París (La Louve) y ahora ya también desde ahora los podremos encontrar en Madrid gracias a La Osa y SuperCoop (y desde hace tiempo funcionan en El Rodal (Sabadell) o La Ortiga (Sevilla) . Os hablamos de los supermercados cooperativos y, más allá del nombre (que por tener cooperativo en el nombre ya se presupone fantástico pero no nos basta), os explicamos cómo funcionan: el objetivo de estos supermercados es ofrecer una alternativa de consumo a la sociedad en el sector agrícola y de la salud seleccionando sus productos según unos criterios específicos (ya sea por origen, ecológico, comercio justo o producto de proximidad…)  a un precio convencional. Es decir, la idea surgió para que la compra no fuese más cara que en un supermercado de toda la vida, pero sí diferente: sin explotar a los pequeños agricultores, sin preferir productos que vienen de lejos solo por el precio, teniendo en cuenta la calidad y apoyando un flujo de mercado distinto. Para que esto sea posible, para que puedas comprar ecológico o de proximidad sin notarlo en el coste y que sea entonces accesible a todo el mundo y no solo a un sector de la población con cierto poder adquisitivo, los supermercados cooperativos se organizan de manera diferente. Se crea una cooperativa y en esta cooperativa los socios son los que pueden comprar en el supermercado a cambio de dos cosas: 3 horas de trabajo mensual y 100€ de aportación al entrar en la cooperativa. De esta manera se despejan de la ecuación los beneficios que serían necesarios para mantener a los trabajadores del local y el margen de beneficio en cada producto es mínimo o inexistente y se destina únicamente al pago del alquiler del espacio donde está el supermercado. También a través de financiaciones del Estado o del crowfunding este beneficio puede bajar notablemente o ayudar a dar arranque al proyecto. Por supuesto, hablamos de un tipo de empresa en este caso sin ánimo de lucro, pero cuya estructura demuestra que sí es posible fundar modelos económicos y organizacionales alternativos y nuevos con éxito.

¿Si puedas pasarías a formar parte de un supermercado así? ¿Darías tres horas de tu tiempo para poder hacer una compra mejor a un precio normal? ¿A qué sectores fuera de la alimentación podría trasladarse este modelo organizativo?

Os animamos a conocer un poco más sobre estos lugares para inspiraros y conocer lugares que funcionan de otra manera. Podéis leer más sobre estos espacios en España en este artículo de El País o en este reportaje de La Sexta.

 

Economía social

Economía social

La lectura del artículo de Luis Esteban y Rubio en el Salto Diario, deja un poso de reflexión sobre la actividad diaria de todos los emprendedores, empresarios, autónomos, trabajadores, o simplemente ciudadanos/consumidores de este mercado económico: que todos coincidimos en calificar de desbocado o fuera de control el mercado en el que estamos inmersos. La reflexión sobre qué podemos hacer o aportar cada uno desde su lugar, se hace ahora sí necesaria e imprescindible. Por eso la lectura de este artículo Nace el activisimo de economía solidaria abre algunos puntos en los que cada cual puede encontrar su propia respuesta.

“…los deseos del hombre deben eclipsar sus necesidades”. Así termina una frase de Paul Mazur, uno de los socios históricos de Lehman Brothers, en el que el modelo de consumo del capitalismo encuentra su máxima. “debemos desviar Estados Unidos de una cultura de las necesidades a una cultura de los deseos. La gente debe ser entrenada para desear, para querer nuevas cosas incluso antes de que las viejas hayan sido enteramente consumidas”. Con ello el capitalismo pretende lograr, a través de un uso abusivo del marketing y la publicidad, que sea la oferta la que, en la mayor medida posible, genere la demanda. Frente a esta visión, la economía social y solidaria se apoya más bien fomentar que sea la demanda la que, en la mayor medida posible, genere la oferta.

Un sencillo cambio de perspectiva en la actividad empresarial que por un lado puede suponer la satisfacción de ser un agente de cambio social y por otra parte, supone una gran ventaja en cuánto al éxito de las organizaciones que son más amables, humanas ya que satisfacen una necesidad de las personas.

Cada vez más emprendedores, empresarios y autónomos, se están sumando a la economía social, cuya denominación no se refiere en absoluto a trabajar por amor al arte, sino que son empresas sin esa ambición de beneficio. Se puede y se debe poder resolver dignamente el mantenimiento de la familia con una calidad de vida mucho mayor y además aportar a la sociedad lo mejor de cada uno.

La economía social / alternativa, ya no se relaciona con una baja rentabilidad. Recomendamos investigar sobre SANNAS y REAS, dos fabulosos ejemplos de ello.

La cuestión de la identidad y de los migrantes

La cuestión de la identidad y de los migrantes

Hoy queremos compartir con vosotros algunos fragmentos de el interesante artículo de Sergio García Magariño en la revista Entreletras sobre la migración y la cuestión de la identidad. En los tiempos que corren que se hace necesario que nos paremos a reflexionar sobre el concepto de identidad y sobre las ideas que asociamos a los flujos migratorios para desprendernos de algunos prejuicios y poder tener una visión algo más completa y objetiva del fenómeno de los refugiados en nuestros países.

Las concepciones sobre la identidad que se tienen, así como la misma identidad, suelen pasar desapercibidas. Dicho de otro modo, solemos ser inconscientes de las nociones que tenemos de lo que significa la identidad así como del proceso mediante el cual se conforma la misma. ‘Y sin embargo’, como dice Sabina, la identidad influye en nuestras acciones y en nuestras políticas. (…)

Al hablar o examinar los movimientos migratorios y las políticas de integración, se hace necesario revisar la cuestión de la identidad, aunque exista el riesgo de reificar los conceptos que utilizamos para estudiar el fenómeno en cuestión. La reificación hace que los conceptos creados se conviertan en cosas reales que se interponen entre los seres humanos y que impiden el reconocimiento mutuo. Las categorías de inmigrante o refugiado, a pesar de su utilidad, entonces, habrían de usarse con esa cautela (Mahendran et al., 2019; Kertzer, 2017).

Detrás de estas categorías hay personas y grupos humanos que comparten una identidad primaria con el resto. Las religiones, por ejemplo, plantean que la identidad fundamental que conecta a los seres humanos es el alma (Corduan, 2002). El género, la clase social, la etnia, la familia o la religión definen aspectos secundarios, aunque importantes, de la identidad y hacen que nos conectemos por grupos de afinidad (Harrison, 2013). El anhelo de pertenecer a un grupo, por tanto, se satisface a través de la identificación con dichos grupos. Estas identidades secundarias, no obstante, estarían siempre subordinadas a la identidad primaria que nos conecta a todos y que, en términos religiosos, nos conecta también con Dios.

La identidad, además, se manifiesta en dos niveles. Desde una perspectiva, la identidad es lo que hace a cada persona única (Sen, 2007). El conjunto de influencias familiares, culturales, ideológicas, religiosas y sociales definen la identidad de la persona. (…)

A los refugiados e inmigrantes, al diferente en general, se les suelen atribuir las causas de los males que azotan a una sociedad o se les considera los responsables de ciertos riesgos. El colapso de los sistemas de asistencia social, la erosión de la cultura, la imposición de otra religión, el desempleo, son algunos ejemplos de culpas no constatadas por la observación empírica rigurosa que se les atribuye a quienes tienen otras procedencias. (…)

 La persona que sale de su país, ya sea buscando refugio o nuevos horizontes, suele ser el más avezado de la familia, tiende a proceder de un entorno socio económico medio y en la mayoría de los casos tiene gran capacidad de emprendimiento y aprendizaje. Sus estudios suelen ser superiores a los de la media de la sociedad de acogida y el aporte que hace a dicha sociedad, en términos económicos, sociales y culturales, muy superior a lo que recibe de ella en las primeras etapas. Además, toda sociedad ha producido y produce emigrantes, y esto —la emisión y recepción de gente— siempre ha sido un factor importante de la dinamización de los pueblos y de las naciones (Catney, 2012). El potencial humano de un país es su mayor activo.

Podéis leer el artículo completo aquí

 

¿Quiero tener una empresa responsable?

¿Quiero tener una empresa responsable?

Hoy en día como directores, emprendedores o trabajadores de empresas una de las preguntas que la sociedad nos urge es: ¿es tu empresa responsable? Existe el certificado empresarial BCorp que indican cuando una organización está teniendo en cuenta la sostenibilidad en todos los sentidos. También existe el enfoque del triple balance, aquel que tiene en consideración el respeto por la propia economía de la empresa pero también cuida del aspecto social y el medioambiental.

De las charlas que hemos podido tener con Daniel Truran, director de la empresa EBBF y con Iñaki Alonso y Laurent Ogel de SANNAS, empresas con ánimo de cambio, hemos podido reflexionar acerca de los valores en los que podemos poner el foco cuando trabajamos en una empresa para que esta se dote de un nuevo significado y vaya más allá de la productividad puramente económica.

Una de las bases sería entender al ser humano como un ser noble, con una nobleza interior inherente que hay que sacar y desarrollar, tanto si eres el jefe de una gran empresa como si eres el becario que acaba de incorporarse. Esta actitud de nobleza nos evita comportamientos avariciosos, despectivos, irrespetuosos o paternalistas entre nosotros y crean un ambiente que permite que cada integrante de la empresa dé lo mejor de sí.

Otro valor básico para la empresa es el de la justicia: realizar un reparto justo de los recursos, los beneficios y los privilegios entre todos los trabajadores y también la sensación y la certeza como trabajador de que en mi empresa el reparto y la gestión tanto económica como humana es justa; este saber que los sueldos, los tratos y las relaciones en mi empresa son justas nos dan una seguridad y una motivación y confianza fundamentales por nuestras organizaciones o instituciones. De aquí se desprende una nueva economía colaborativa y justa que evita la gran brecha de desigualdad entre ricos y pobres y los problema de igualdad de género en el ámbito laboral.

La unidad es también un pilar esencial de las empresas: no una unidad puramente material o casual en la que estamos juntos cuando coincidimos en la oficina, en la reunión semanal o en el café de media mañana sino una unidad más profunda en la que se ha trabajado y se ha hablado sobre el propósito de la empresa y de sus integrantes para lograr una unidad de objetivos, una unidad de visión que nos hace ir a todos en una misma dirección con una meta clara y compartida en la que el fin de la empresa coincide con nuestros fines y trabajamos realmente juntos por conseguirla y mejorarla. Aquí es cuando pueden expresarse en toda su plenitud características como la colaboración o el trabajo en equipo.

Todos estos propósitos se pueden alcanzar mediante varias estrategias: eventos locales, nacionales o internacionales, reuniones anuales o mensuales dentro de la empresa o con otras empresas, conexiones y relaciones online, talleres, cursos, formaciones y encuentros de todo tipo.

Os dejamos aquí completa la conversación entre Daniel Truran y Sergio García del ICGD acerca de la gobernanza y la economía y la tertulia de la misma serie con Iñaki Alonso y Laurent Ogel de SANNAS sobre el Triple Balance.

La empresa responsable

Triple balance

 

X