5 claves para rendir más en el coworking

5 claves para rendir más en el coworking

1) Haz un horario personalizado que se adapte a tu ritmo de trabajo:

Es ya bien sabido que la cantidad de horas de trabajo no va necesariamente ligado al rendimiento ni a la productividad, y para muchas personas puede ser más productivo trabajar seis horas que ocho. 

No fuerces la máquina, será contraproducente a largo plazo. Lo más importante es conocernos a nosotros mismos para saber en qué momentos del día estamos más concentrados y despejados y cuando tenemos más energía. Algunos aprovechan al máximo las primeras dos horas de la mañana mientras que otros no consiguen centrarse realmente hasta media mañana. Para esto será también importante cuidar mucho el descanso, dormir lo suficiente y sobre todo dormir bien. Si te cuesta descansar y luego por el día vas durmiéndote por las esquinas, quizá sea buena idea ir apagando las luces poco a poco antes de irte a la cama, evitar los dispositivos electrónicos en tu habitación, ponerte música relajante o incluso algún aroma que te tranquilice como la lavanda o la naranja cerca de tu cama (además, aunque cueste creerlo, son aromas que espantan a los mosquitos, así que es un dos en uno). Para ocasiones puntuales siempre puedes recurrir a tomar melatonina natural durante algunas semanas solo hasta que tu cuerpo coja un buen ritmo de descanso. 

Otro punto de gran importancia son las pausas: hacer pausas de vez en cuando no es una pérdida de tiempo sino una verdadera inversión; los cinco o diez minutos que dediques a escuchar música con los ojos cerrados, salir a caminar al aire libre o tomarte un té conversando con algún compañero se verán reflejados en los minutos que tendrás después de gran calidad de trabajo y concentración al sentarte de nuevo ante el ordenador. Cada hora y media o dos horas como mucho es recomendable parar un poco antes de seguir trabajando, aunque si ves que estás muy concentrado no tienes por qué parar, escucha a tu cuerpo y a tu mente. 

2) Cuida tu dieta 

Aunque todos sepamos que la dieta tiene gran importancia para nuestra salud, muchos no sabemos que tiene una influencia directa sobre nuestro rendimiento en el trabajo (y en todo el resto de actividades de nuestra vida diaria que requieren de concentración o claridad mental). La cantidad es un elemento muy a tener en cuenta: después de una comida copiosa o de ingerir bebidas alcohólicas nuestro cuerpo tiende a adormecerse y nos gustaría echarnos una siesta o que se acabara por fin nuestra jornada laboral. Por tanto, reduce un poco las cantidades de tu comida y verás cómo, aunque al principio pueda parecer que no te sacias, estamos mal acostumbrados a comer mucho y solo con esperar diez o quince minutos después de la comida la sensación de hambre se habrá desvanecido. No comas sin parar hasta sentirte saciado, reduce la cantidad de tus comidas en general. 

Otro punto importante no es la cantidad sino la calidad. Algunos alimentos como los ultraprocesados o elaborados con ingredientes refinados (como el azúcar blanco o las harinas) ralentizan nuestro metabolismo y por tanto nuestro ritmo de actividad. Evita los hidratos de carbono y los productos refinados o procesados especialmente por la tarde y por la noche, si vas a tomar pan es mejor hacerlo durante el desayuno y procura que tenga cereales integrales que te aporten todos sus beneficios. Reduce el consumo de carne y aumenta el consumo de legumbres y cereales como el arroz, el mijo, la quinoa o el trigo sarraceno acompañados de alguna legumbre hervida (fría o caliente) y verduras cocidas o salteadas. Para media mañana y media tarde ten siempre en cuenta las piezas de fruta, los frutos secos o las tortitas de arroz o maíz, por ejemplo. 

Uno de los mejores trucos para poder tener una alimentación lo más sana y sabrosa posible es cocinar todo un día a la semana (el domingo, por ejemplo) y dejarlo en tuppers preparados en la nevera para el resto de días de la semana. Así ahorrarás mucho tiempo en la cocina pero no tendrás que contentarte con basar tu dieta en bocadillos o en comida preparada o industrial. 

3) Realiza ejercicio físico:

El ejercicio físico es una de las actividades más completas y nos ayuda a reducir el estrés, aumentar la sensación de bienestar, esclarecer las ideas liberando nuestra mente de las preocupaciones diarias y puede ser de cualquier tipo: desde ir al gimnasio a caminar, jugar de nuevo al tenis con los amigos o probar algún nuevo deporte que siempre te haya causado curiosidad. Según la etapa que estés viviendo necesitarás actividades más intensas como el boxeo o más calmadas como el yoga o el pilates. Paradójicamente, verás que cuanto más ejercicio físico realizas, menos cansado te sientes. 

4) Aprende recursos para combatir los momentos de estrés:

En todo trabajo nos enfrentamos con momentos en el día, días, semanas o meses de más intensidad o estrés laboral. Es importante tener algunos recursos para que el estrés no nos supere y poder utilizar el estrés como una herramienta útil que nos empuje a la productividad pero no debe convertirse en un impedimento ni debe bloquearnos. Si te está bloqueando el estrés o te están pudiendo los nervios o la ansiedad puedes hacer varias cosas: salir a caminar al aire libre cambiando de ambiente y alejándote de tu sitio de trabajo, escuchar música que ayude a cambiar tu estado de ánimo, tomar un té o algo de picar (evita el café o bebidas energéticas en momentos de estrés ya que aceleran el ritmo cardíaco y tu situación solo empeorará) con algún compañero del coworking conversando sobre algún tema que no sea del trabajo y, sobre todo, respira. 

5) Decora y cuida tu espacio de trabajo:

Aunque dependiendo de la persona le damos más o menos importancia al orden y a la decoración, cuidar y personalizar nuestro espacio de trabajo (incluso en un coworking compartido) puede ser de vital importancia. Pasamos la mayor parte de nuestro tiempo en nuestro puesto de trabajo, muchas veces pasamos allí más tiempo que en nuestros hogares. Entonces, ¿por qué no dedicar un poco de tiempo a ponerlo a nuestro gusto? La limpieza, el orden y el aspecto acogedor de nuestro pequeño puesto hará que nos sintamos más a gusto e incluso los colores o materiales que elijamos influirán en nuestra concentración.  Quizás solo con una planta o algún accesorio de madera que nos permita tener más ordenados los cables o los lápices y subrayadores darán un giro a nuestro pequeño pedazo de oficina.

 

Normas de limpieza y convivencia

Normas de limpieza y convivencia

El coworking La Solana es un espacio de trabajo compartido así que es muy importante que sigamos todos ciertas normas para que la convivencia y la experiencia en este lugar sea lo más agradable y satisfactoria para todos. Compartimos el día a día con otros profesionales y debemos mostrar respeto por el trabajo de todos, de los compañeros coworkers, de los anfitriones o hosts y del personal que se encarga de la limpieza del centro. Entre todos, ser limpios y ordenados cada día nos permitirá disfrutar de La Solana en su mejor forma.

Ten en cuenta que en un espacio de coworking buscamos formar una comunidad, pero las personas que las integran somos diferentes, con diversas formas de ver las cosas. Se pide máximo respeto a cada uno de los miembros del grupo. Muéstrate dispuesto a ofrecer y recibir ayuda de los demás, respetando siempre su trabajo. Haz saber a los demás cuando estás disponible para hablar o ayudar pero respeta también el tiempo de trabajo de los demás.

Si quieres escuchar la radio o música, por favor, utiliza auriculares, para no afectar al ritmo de trabajo y la concentración de los demás.

La cocina está disponible para el uso de todos los coworkers, por lo que es muy importante que entre todos mantengamos el orden y la limpieza de este espacio con tanta afluencia. La vajilla, platos, vasos o tazas que utilizamos deben lavarse siempre después de su uso para que no se acumule en el fregadero.

La nevera tiene un tamaño adecuado para un uso diario, respeta el espacio disponible y deja lo que vayas a consumir en el día. No dejes comida de un día para otro, no tenemos sitio suficiente para todos para varios días. La parte de arriba de la nevera contiene los alimentos que se compran para todos, como leche que puedes utilizar para el café. La parte de abajo de la nevera es para la gente que trae sus comidas personales. El resto de armarios de la cocina son de uso exclusivo de los anfitriones de La Solana y son solo para guardar alimentos o utensilios de la empresa.

Cada sábado se hace una limpieza a fondo y se tirarán todos los alimentos que hayan quedado en la nevera, estén en buen estado o no, para poder comenzar la semana de manera higiénica y ordenada. Si queréis llevaros algo de comida restante de la semana, ¡acordaos de hacerlo el viernes!

Para comer y beber lo haremos en la zona de la cocina y no en las mesas de trabajo, ya que van quedando vasos sueltos por todo el coworking y se crea un lugar desordenado. Si durante una reunión, por ejemplo, usamos algunas tazas de café y unos platos para pastas, se devuelve a su lugar nada más terminar.

En las salas de reuniones pueden moverse las mesas y se puede variar la distribución según las necesidades pero al terminar hay que encargarse de dejarlo tal cual lo encontramos al entrar para facilitar el uso de los siguientes coworkers y de los encargados de la limpieza del espacio.

Si tienes alguna duda sobre el uso adecuado del coworking o de alguna norma en concreto, puedes hablar con cualquiera de los anfitriones de La Solana para aclararlo.

¡Muchas gracias!

9 motivos por los que trabajar en un coworking

9 motivos por los que trabajar en un coworking

Trabajar en un coworking tiene grandes ventajas a nivel profesional, la mejora del rendimiento laboral es palpable y las sinergias con otros coworkers es lo que anima a muchos a lanzarse a trabajar en este tipo de espacios. Muchos proyectos han surgido de coworkings (Blablacar, por ejemplo) y todo emprendedor que se precie habrá pasado en algún momento u otro por un coworking. Pero trabajar en un coworking aporta muchas veces algo más que una mejora del trabajoaporta una mejora de calidad de vida, en lo personal y en lo social. Gente nueva, eventos originales, talleres gratuitos, un ambiente más enriquecedor… son pequeños detalles en los que los centros de coworking nos esforzamos para ser algo más que una oficina, ser una comunidad en la que nuestros miembros sean, en definitiva, más felices.

 1· Más tiempo libre:

Lo primero que descubrirás cuando trabajes en un coworking es que tendrás más tiempo libre. ¿Por qué? Porque en un coworking tu rendimiento aumentará, te organizarás mejor, con un horario y, sobre todo, sin despistarte con la nevera, el perro o la televisión. En medio día harás lo que normalmente hacías en un día en casa y así terminarás con mucho más tiempo libre para hacer lo que quieras. Contar con el coworking como tu despacho te permite tener una organización mejor, seguir un orden y un calendario y a la vez te permite ser más flexible, acudiendo solo las horas que lo necesites y trabajando de la manera en la que tu trabajo te lo requiere.

2· Tu casa será de nuevo tu casa:

Cuando trabajas en un coworking tu casa deja de ser tu oficina… el salón ya no es el despacho y consigues crear otro ambiente en casa. Ya no tienes la sensación de que al estar en casa tienes que trabajar porque para eso está el coworking. Se termina esa infinita sensación de que puedes adelantar un poquito más y te permite volver a sentir tu casa como lo que es: tu espacio para la familia o la soledad, el descanso, la diversión y la convivencia. Tu casa pasará de ser un simple espacio utilitario a ser un hogar donde el trabajo y otros quehaceres se queden en el quicio de la puerta.

3· Conocerás gente nueva:

Cuando alguien entra en un coworking es como el último en llegar a una fiesta, no conoce a nadie y sin embargo todos se conocen ya. Pero lo bueno de este tipo de espacios es lo fácil que es integrarse; en algún momento te presentarás, como en los desayunos conjuntos de los martes, y todos te conocerán y al poco tiempo ya estarás compartiendo tu día a día y colaborarás en proyectos con los demás. En La Solana los que trabajan aquí sienten el coworking un poco como su espacio, su lugar, su casa, y es habitual que al llegar un nuevo trabajador sean los otros coworkers quien le reciben, le enseñen las salas y le hablen de cómo se suele organizar la rutina aquí. Podrás conocer gente de tu ámbito profesional y de otros ámbitos que nada tienen que ver con el tuyo pero que te pueden parecer muy interesantes. ¡Incluso sabrás de la existencia de profesiones que nunca antes habías oído!

4· Formarás parte de una comunidad:

En definitiva, formarás parte de una comunidad, un espacio especial, con gente especial y que gracias a ti sale adelante. Un lugar formado por gente que se apoya y que estarán ahí siempre que los necesites. Después de un tiempo trabajando en un coworking verás que algunos conceptos como la colaboración, la cooperación, el apoyo mutuo, la consulta y el diálogo se han vuelto parte de tu vida diaria. Trabajando dentro de un colectivo, algunos valores son inherentes a la convivencia y te sorprenderás en situaciones en las que la ayuda a otros o una simple conversación durante el café la vida de cada uno de los coworkers se está enriqueciendo gracias al compañerismo y al respeto y la amistad con otros trabajadores. Conocerás gente más o menos afín o parecida a ti y esta diversidad te hará crecer y fortalecerte en muchos sentidos.

5· Estarás orgulloso al recibir a un cliente:

Cuántas reuniones habrás tenido en cafeterías o en una habitación de tu casa con un cliente… Ahora, de repente, atenderás al cliente en un espacio empresarial, diferente, puntero, en salas originales y únicas. Y ante el cliente se notará el orgullo de formar parte de algo tan grande. Además en La Solana cuentas con salas de diferentes tamaños, equipadas completamente, donde reunirte en una pequeña acogedora sala con solo un cliente o salas más grandes donde puedes trabajar con grupos más amplios. Para eventos puntuales o formaciones el coworking se puede utilizar íntegro durante los fines de semana. Tendrás a tu alcance catering y lo que necesites en un ambiente natural entre árboles y aire puro para salir de la rutina acelerada de la ciudad y concentrarte sin estrés.

6· Irás a eventos:

En los coworking organizamos siempre eventos, muchas veces tenemos precios especiales para los coworkers (si no gratuitos). Tras una jornada de trabajo alguna vez te quedarás en un concierto o en una fiesta especial. En La Solana puedes consultar los diferentes eventos próximos en la Agenda de la página web. Dedicar una noche a la música en vivo, la magia o tu propia formación profesional con charlas y talleres sobre temas de empleo e innovación son comunes dentro de los coworking. Trabajar requiere también de una formación continua y mantenerse al día de las novedades o conocer cómo trabajan otros te harán ser más creativo y próspero. Esta ambiente te ofrece una formación y un aprendizaje continuo sin tener que moverte siquiera de tu despacho.

7· Podrás decidir qué pasa en el coworking:

Para que un coworking funcione todos sus miembros deben colaborar y ser partícipes de lo que sucede en su interior. Desde cambiar el horario hasta nuevas iniciativas o talleres. Seréis tú y los demás coworkers los que decidiréis qué queréis que pase dentro del coworking. Las propuestas de eventos y talleres son la sangre que mantiene vivos estos lugares. Los coworkers no son meros individuos pasivos que acuden a eventos o asisten desde fuera a lo que prepara el coworking para ellos sino que pueden ser realmente parte del propio espacio de trabajo promoviendo eventos y actividades y dando una dirección a lo que ocurre en sus lugares de trabajo.

8· Comerás cosas diferentes:

Compartir el espacio implica muchas veces quedarte a comer con gente diferente; suele ser un momento de descanso en el que los coworkers se reúnen y cada uno saca su comida. Prepárate a probar cada día de un tupper distinto. En el coworking de La Solana, por ejemplo, hay una cocina en el interior donde puedes preparar algo de comer o de beber y fuera también hay una precioso espacio con terraza para aprovechar cuando llega el buen tiempo: no son pocas las veces en las que un coworker ha retado a otro a hacer la mejor paella y muchos de los compañeros salen beneficiados comiendo nada más y nada menos que un arroz meloso entre horas de trabajo al sol y compartiendo una agradable conversación. Tienes nevera para guardar tu comida y algunas cosas básicas compartidas como café, té, pan para unas tostadas o algunos bizcochos caseros para la merienda. 

9· Tu rendimiento aumentará:

Aunque trabajar en un coworking a veces puede parecer una fiesta, lo cierto es que los ambientes de coworking están preparados para que tu trabajo sea lo más fructífero y eficiente posible: tienes a mano todos los servicios necesarios como internet de alta velocidad, impresora, estudio de grabación y de fotografía, de montaje, cocina para picar algo antes de seguir, salas de reunión para recibir a los clientes con los que tienes una reunión en una hora… Tu mente podrá deshacerse de todos los problemas y responsabilidades que no le corresponden y podrás dedicar toda tu energía a concentrarte en una sola cosa: tu trabajo. Tendrás un espacio con silencio y limpieza donde centrar tu atención en lo que necesites, espacios para hablar por teléfono o hacer una videoconferencia sin molestar a nadie y, en los momentos en los que necesites despejarte, vale solo con salir al jardín y caminar un poco al aire libre para aclarar las ideas y lograr tus objetivos. 

La gobernanza para una transición económica y LAB

La gobernanza para una transición económica y LAB

“Un informe encargado por un equipo de biofísicos finlandeses designados por Antonio Guterres, Secretario General de la ONU, expone que el capitalismo tal como lo conocemos se ha acabado como consecuencia de la explotación insostenible de los recursos medioambientales del planeta”.

Nos toca por tanto indagar en nuevas relaciones comerciales basadas en otros principios. Por ejemplo sustituir la competitividad (base del capitalismo), por la cooperación y el apoyo mutuo. Revisar de paso conceptos como la prosperidad. ¿Qué entendemos por tener una vida próspera, qué esperamos de nuestra actividad, qué es el trabajo? La respuesta a todas estas preguntas personales y sociales deben ser indagadas y puestas en práctica para aprender de ellas. Cada comunidad ha de encontrar sus propios caminos y hacia eso está guiado LAB: el Laboratorio de Aprendizaje Colectivo de Torrelodones. La política, la economía y la social crean espacios para indagar las necesidades de su municipio, mejorar la vida de todos y mejorar así también, los negocios de todos.

El próximo jueves 20 de junio de 9:30h a 13:30h se celebrará la segunda plenaria de LAB. En el año 2019 habrá cuatro plenarias (una por trimestre) donde se pondrá en común todos los planes de los grupos de trabajo. Surgido como propuesta de los dos networkings que tuvieron lugar a lo largo del 2018, hay tres grupos de trabajo que ya se han puesto en marcha: el GRUPO 1: EMPLEABILIDAD. Legal, Inmobiliario, Consultoría y Emprendimiento, el GRUPO 2: SALUD. Salud y deporte (Del trabajo de este grupo ya se ha materializado la primera acción semana de salud de Torrelodones celebrada del 1 al 7 de Abril) y el GRUPO 3: COMUNICACIÓN Y EDUCACIÓN.

Compartimos con vosotros aquí el artículo de Sergio García de gobernanza.es sobre este proyecto de Torrelodones en concreto y os dejamos el enlace a un artículo interesantísimo sobre la cuestión del capitalismo. Aquí podéis ver el informe de la ONU en inglés.

Desde que el espacio de coworking La Solana comenzó a colaborar con el Ayuntamiento de Torrelodones, han surgido diferentes iniciativas que pretenden contribuir al progreso social y económico de un municipio que está intentando implementar los mecanismos vinculados con la buena gobernanza, tales como la participación, la orientación organizacional hacia el aprendizaje, la transparencia, la generación de espacios para la toma de decisiones compartida o el recurso a las formas cooperativas de acción social.

El Laboratorio de Aprendizaje Colectivo de Torrelodones es un espacio social donde los empresarios de la localidad y el ayuntamiento, a través del Instituto para el Conocimiento, la Gobernanza y el Desarrollo Globales (ICGDG), interactúan con dos fines: emprender proyectos por el desarrollo de Torrelodones y mejorar sus respectivos negocios.

La filosofía detrás del proyecto se fundamenta en varios conceptos. El primero de ellos es que cuando las diferentes entidades colocan el bien común por encima de sus intereses particulares, se liberan poderes de construcción y transformación que producen un impacto positivo muy superior al que se podría lograr por separado. Además, como consecuencia indirecta, los negocios también se benefician.

El segundo concepto plantea que, debido a que el universo espiritual, físico y biológico parece regirse por las leyes de la cooperación, la reciprocidad, la interconexión y el intercambio para su buen funcionamiento, sería lógico esperar que las interacciones entre individuos, organizaciones, empresas e instituciones públicas, se guíen por esos mismos principios.

La tercera noción que apuntala el proyecto afecta a la metodología de toma de decisiones colectiva como a los procesos de socialización necesarios para cooperar de manera eficiente. Gran parte de la energía social se disipa cuando las personas dentro de un grupo intentan tomar decisiones y se enzarzan, ya sea en discusiones, en luchas de intereses o en discusiones asamblearias interminables. El ICGDG intenta ayudar a los participantes a poner en práctica las dinámicas de la consulta, una forma novedosa de toma de decisiones que se ha intentando poner en práctica en diferentes países y ha demostrado ser muy fructífera en diversos contextos.

En la práctica, el proyecto se desarrolla a través de encuentros plenarios trimestrales —el último de los cuales se celebró el pasado 14 de marzo— y de grupos de trabajo por temática permanentes que, durante el trimestre, organizan actividades tanto para el desarrollo de Torrelodones como para el beneficio de los integrantes del grupo. La semana de la salud que se celebró la primera semana de abril de este año o el intercambio de clientes, de servicios y de conocimiento son dos tipos de actividades diferentes que han brotado en el poco tiempo de vida que tiene el proyecto.

En definitiva, en Torrelodones se está generando una primera experiencia piloto que podría ser replicada en el futuro en otros ayuntamientos.

¡Os esperamos a todos con muchas ganas!

Coworking rural

Coworking rural

Es ya bien sabido por todos que los espacios de coworking están en su mejor momento y que no ofrecen más que ventajas: están a la orden de día en los proyectos más innovadores, son un apoyo para las pequeñas y medianas empresas y para los emprendedores y ofrecen muchas posibilidades a todo tipo de profesionales, jóvenes, autónomos y empresas dando facilidades a expertos de cualquier tipo: desde artesanos a programadores, desde publicistas hasta a abogados.

La novedad más interesante en los últimos meses está siendo el crecimiento de una modalidad de coworking algo diferente: el coworking rural. Hasta ahora los espacios de trabajo colaborativo se situaban en las principales ciudades de España y siguen naciendo en las zonas de mayor aglomeración respondiendo a las necesidades de la situación laboral en las grandes urbes. Sin embargo, la creciente preocupación por el abandono de las zonas rurales y el deseo de volver a la naturaleza, a ciudades más pequeñas o a pueblos viendo los grandes problemas de estrés que provoca la vida en las ciudades a algunas personas, han llevado los coworkings al ámbito rural. Y nos parece muy interesante este movimiento de vuelta a los pueblos o a las pequeñas ciudades que manifiesta esa tendencia de descentralizar la cultura y la vida de la que ya hablábamos en nuestro blog algunos artículos atrás.

La Solana, de hecho, tiene algunas de las características de un coworking rural. Aunque a menos de media hora del centro de Madrid, gozamos de un terreno maravilloso con jardín y de un edificio independiente de piedra donde solo los árboles y el sonido de los pájaros nos rodean. De fácil acceso tanto a pie para los que viven en Torrelodones como en transporte público o privado, el ritmo de la Sierra ya difiere mucho del de la metrópoli. Algunos de nuestros coworkers viven en la ciudad de Madrid pero vienen a trabajar cada día aquí para escapar un poco de ese ritmo frenético e ir en dirección contraria al tráfico de cada mañana.

Los coworkings rurales más apartados, sin embargo, no siempre están cerca de nuestras casas para ir a trabajar cada día sino que ofrecen ideas fantásticas para hacer retiros puntuales, reuniones, seminarios: unen conceptos como las vacaciones o las escapadas de fin de semana con el trabajo para perseguir el objetivo de hacer de nuestro trabajo no solo un medio de sustento sino un disfrute y es un sueño para todos aquellos que trabajan en algo que les apasiona. Ofrece el espacio y los medios necesarios para reunirse y trabajar durante algunos días a todas aquellas empresas cuyos trabajadores viven en ciudades distintas, por ejemplo, y cuya relación normalmente es virtual para poder dar impulsos a sus proyectos. O a aquellas empresas que quieren colaborar con otras y conocerse. Estos coworkings ofrecen algunas posibilidades de las que no disponemos en las grandes ciudades: salidas al campo, talleres en plena naturaleza, actividades artesanales o el tan a veces ansiado silencio. Combinan una infraestructura tecnológica puntera donde podemos disponer de una rápida conexión a la red, de equipo tecnológico como ordenadores y proyectores, pizarras digitales o fotocopiadora con una zona de alojamiento rústica y natural donde cambiar de aires y respirar aire puro entre el verdor de Galicia (como en Sende, uno de los primeros coworkings de este tipo que se encuentra en la frontera con Portugal en un entorno inmejorable) o el sol y la playa en Jávea (como Sun and Co en la costa blanca) entre otros tantos.  Resurgen nuevos conceptos e ideas como el de co-living, que no es otro que el de convivencia donde, además de trabajar con nuestro equipo de siempre o con otras empresas amigas, podremos compartir los desayunos, comidas y cenas, dentro del coworking o en los alrededores, conociendo a la vez nuevos lugares, haciendo turismo sostenible y contribuyendo al desarrollo de las zonas más deshabitadas con sus pequeños negocios. Probar nueva gastronomía, salir a la naturaleza, bucear o hacer senderismo, participar en talleres de alfarería local o visitar centros de energías renovables en el desierto de Almería. Descansar saliendo de nuestro escenario habitual y reactivarnos tanto personal como profesionalmente en el contacto con otras personas y con otras maneras de trabajar es lo más inspirador que hay.

¿Se te ocurren otras ventajas? ¿Le ves alguna pega? ¿Has estado ya en un coworking rural?

¡La Solana cumple 5 años!

¡La Solana cumple 5 años!

Hace cinco años ya nos embarcamos en la maravillosa aventura de entrar en este palacete de La Solana y convertirlo en lo que es hoy: el centro de una gran familia que se reúne cada mañana para trabajar.
Éramos pocos los que empezamos pero desde el primer día se podía sentir que había mucha fuerza y que lo mejor estaba por llegar. Algunos de los primeros que pisasteis el coworking todavía seguís aquí con nosotros, otros han proseguido su camino por otros lugares pero han dejado su imprenta y todavía recibimos las visitas de los amigos con tanta alegría, cada martes en el desayuno saludamos a otros nuevos amigos que a los pocos días ya parece que llevan toda la vida con nosotros.

Por eso tenemos que pararnos ahora que se acerca este precioso aniversario, este cumpleaños, esta nueva primavera, a dar las gracias de corazón a cada una de las personas que habéis hecho esto posible: a los compañeros que venís cada día a trabajar aquí compartiendo el primer café de la mañana, a todos los profesionales que compartís vuestro conocimiento con los demás y que habéis atraído a más gente a esta casa, a cada amigo que ha ayudado con el jardín, las comidas, los talleres, los eventos. A todas esas personas que nos animáis a continuar año tras año. La Solana no está solo a vuestra disposición, La Solana es vuestra, es lo que somos cuando nos juntamos.
El próximo sábado 1 de junio hemos preparado una celebración muy especial para poder compartir un día de disfrute con todos los amigos, tomar un café escuchando buena música, disfrutar de los nuevos cuadros que visten los muros del edificio y poder crear junto a los amigos. Os esperamos a todos los coworkers, a los excoworkers y a los quizás futuros coworkers que vendréis, a todas vuestras familias y amigos y a todas las personas que queráis celebrar esta alegría tan grande que nos da poder seguir un año más aquí con vosotros construyendo una nueva comunidad, una pequeña sociedad que se apoya, se nutre y aprende en colaboración. La fiesta comenzará a las 12:00h con la inauguración de la exposición de pintura de Odilia Suanzes quien hablará de sus cuadros y hará una visita guiada por toda La Solana. Más tarde podremos disfrutar de la música en vivo en el jardín con el grupo Magara desde las 13:00h e Indigo Jazz a partir de las 15:00h. Mientras podréis comer o beber algo en el foodtruck que trae el catering En forma de pan, quien ofrecerá varias opciones de comida vegana y saludable, smoothies de fruta fresca y dulces, todo sin producir ningún desecho plástico para que la celebración sea lo más amigable con el medio ambiente posible. También habrá un taller de arte dirigido por Karina Huhn, quien nos da la posibilidad de sacar nuestra parte creativa y participar en un gran mural en La Solana.
Cuando abrimos La Solana adquirimos el compromiso de crear una comunidad para los coworkers pero que también debía abrirse a todo el municipio, vecinos, amigos y empresarios de Torrelodones. Queríamos hacer que este lugar irradiara colaboración y acogiera a todos. Esta fiesta es la culminación de todo un proceso que hemos ido creando poco a poco y que cada vez se expande a más personas. Esto no ha hecho más que empezar.
¡Os esperamos a todos!
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