Los seres humanos necesitamos interactuar, apreciar a los demás y las cosas a través de los sentidos. Oler un libro, pasar las hojas, tocar el relieve de un título impreso en un papel cuya textura nos causa placer, ver la ilustración de las portadas en las librerías. Un libro es un objeto muy sofisticado, perfectamente diseñado y, por eso, no pasará nunca de moda. La escritura hizo que empezáramos a llamar Historia a la Historia, que pudiésemos conocer las civilizaciones que nos precedieron y saber lo que Marco Polo encontraba en sus viajes. La escritura, la lectura, nos regaló el conocimiento de lo pasado, de lo lejano y, por tanto, la comprensión de nuestro presente y la posibilidad de construir un futuro.

Abril es, si es que lo hay, el mes del libro. El pasado día 23 hemos podido encontrar la excusa perfecta para regalar libros (y rosas) en el Día del Libro, Sant Jordi. Se acerca la primavera, el buen tiempo, en mayo llega la tan esperada Feria del Libro de Madrid en el Retiro. Para despedir este mes lluvioso, que ha regado nuestras plantas y nuestras palabras para hacerlas crecer más fuertes, os queremos recomendar la lectura de algunos libros. Hemos elegido aquí algunos títulos que guardan cierta relación con el mundo laboral para que desde el coworking podamos pararnos a reflexionar y profundizar en temas que nos afectan directamente; otras lecturas no son manuales de economía sino pura literatura, lo cual puede ayudarnos a desconectar y conectar con nuevas ideas. Y, sobre todo, disfrutar.

  1. Lo pequeño es hermoso: Economía como si la gente importara (Akal, 2011)
    El economista E. F. Schumacher habla en este libro de los problemas de la economía moderna, de los recursos fósiles, de política medioambiental y de conceptos como la tecnología adecuada. Una visión muy actual y completa de la globalización y de temas como la educación o la banca en un libro que engancha, contado con mucha verdad. El problema que tenemos es de filosofía, no de economía. El materialismo, el consumismo, la separación, la desconexión. La idea de que los seres humanos están separados de la naturaleza y cada comunidad separada de las demás.
  2. La sociedad del cansancio (Herder, 2012)
    El filósofo coreano Byung-Chul Han describe cómo en la sociedad de hoy en día nos vemos presionados a ser productivos, exitosos y felices. No solo en el trabajo buscamos la perfección y vivimos en un estrés constante por mantener nuestro puesto de trabajo o sacar proyectos adelante sino que en nuestra vida personal buscamos satisfacer a todos, tener muchos amigos y reconocimiento y pone esta actitud en contraste con fenómenos como las altísimas tasas de suicidios en el mundo occidental. Una lectura filosófica sobre nuestro día a día y nuestra felicidad. Ahora uno se explota a sí mismo figurándose que se está realizando; es la pérfida lógica del neoliberalismo que culmina en el síndrome del trabajador quemado.
  3. Prosas apátridas (Seix Barral, 2007)
    Julio Ramón Ribeyro
    compone con esta obra una especie de collage literario y vital donde la prosa y la poesía son una misma cosa. Para leer de vez en cuando, como píldoras, es una manera de ir entrando en el mundo de la poesía a través de reflexiones que todos compartimos pero que pocos sabemos expresar con tanta habilidad. Se trata de textos que no se ajustan cabalmente a ningún género, pues no son poemas en prosa, ni páginas de un diario íntimo, ni apuntes destinados a un posterior desarrollo, carecen de un territorio literario propio.
  4. La mujer que leía demasiado (Alianza Editorial, 2010)
    Bahiyyih Nakhjavani narra en esta novela la vida de la poetisa iraní Tahirih Qurratu’l-Ayn, una mujer que puso en riesgo su vida quitándose el velo y luchando por los derechos de la mujer dentro de la religión en un mundo islámico que la condenó a muerte. Hoy día es una de las precursoras del feminismo desde Oriente. Descifraba secretos en los silencios y leía entre líneas deseos no confesados; descubría errores pasados en los actos presentes y predicaba acontecimientos futuros. Algunos juraban que era bruja. 
  5. Luces de bohemia (Reino de Cordelia, 2018)
    Todos conocemos a Valle-Inclán, pero seguramente lo recordemos siempre por haberlo estudiado en los libros de texto, no por haber leído sus obras. De la mano de Max Estrella, el autor rescata un humor estupendo y dibuja la decadencia de sus personajes con maestría especialmente en esta edición ilustrada con elocuencia por José María Gallego. Hay otra tercera manera, que es mirar el mundo desde un plano superior y considerar a los personajes de la trama como seres inferiores al autor, con un punto de ironía. Los dioses se convierten en personajes de sainete. Esta es una manera muy española, manera de demiurgo, que no se cree en modo alguno hecho del mismo barro que sus muñecos.
  6. De cómo me convertí en alcalde y cambié el mundo (Capitán Swing, 2015)
    Islandia está de moda, todavía. Jón Gnarr era uno de los humoristas más conocidos de Islandia y, en plena crisis financiera, se dedicó a bromear sobre las campañas, a inventarse un partido político y prometer que no cumpliría ninguna de sus promesas. Todo eran risas hasta que la gente empezó a quererle como alcalde de verdad y el Partido Mejor acabó por ganar las elecciones de Reikiavik en 2010. Esta historia de comedia y política del hombre que prometió aumentar cuatro grados la temperatura es una joya. La idea parte de mi trabajo como humorista. Me parecía que había mucho incompetente en política y que les faltaba honestidad, coraje, creatividad y humor. Así que decidí hacer mi propia versión de un partido basado exactamente en eso.

Aunque hemos facilitado los enlaces a las páginas web de las editoriales, os queremos animar a visitar las librerías y pedir vuestras lecturas allí siempre que sea posible para apoyar al pequeño negocio y, claro está, para disfrutar de los paseos por las librerías. Los libros aquí mencionados son solo ideas, claro está, que responden a puro azar y a un criterio muy personal y subjetivo. Lo importante es leer, devolver el valor a esos momentos de plácida lectura en el sofá, en la cama, en el campo o en el vagón del metro. Sea como sea, siempre es buen momento para viajar a través de las palabras del otro, imaginar otros mundos o entender los nuestros, abstraerse o profundizar en nuestras preocupaciones. Feliz día, mes, años del libro a todos.

Y tú, ¿qué libro recomendarías?

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