El sábado 27 de septiembre, en la cuarta velada artística, Ana Mazoy llenó nuestro espacio de palabras, pintura, escultura… y de alma. Muchos pasaron por allí y muchos dejaron sus deseos, pensamientos, sueños, incluso quedaron las huellas del pájaro que presidía la gran mandala de Sol-Ana.

Y por la tarde seguimos con más palabras, poemas, y deseos, esta vez escritos en esos pequeños libros personalizados, en ese intercambio de ideas mezclados con sonrisas (y de manualidades también).

Y mientras todo esto pasaba, allí estaban Maki y Araceli dándonos a todos de comer y beber manjares. Estas mujeres tan generosas y que tanta labor están haciendo con los más desfavorecidos del mundo. Y como dice siempre Maki “lo que yo puedo hacer que no se quede sin hacer” y así lleva más de dieciséis  años trabajando en Nicaragua con la ONG No te quedes al margen, en Apaduam, de la Universidad Autónoma de Madrid para dar trabajo a los discapacitados, y en Familias Anónimas para dar calor humano al entorno de los que sufren las adicciones. Un catering rico y además con todos los fondos para un fin solidario. Gracias por vuestra valentía.

Allí quedan todas estas palabras y pinturas durante todo este mes de octubre para que aquellos que no estuvieron puedan disfrutar de ello en este espacio cada vez más enriquecido, ¡sorbito a sorbito!

   

Share This
X