Este fin de semana de nuevo se llenó la Solana de alumnos (maestros de primaria) de matemáticas. Nos llenaron el espacio de números, canciones, saltos… y mucha vivencia. Y al marcharse, Pedro nos regaló en la pizarra de la clase, un poema. Un poema que allí queda presidiendo el espacio de coworking mientras los autónomos entran y salen, y están a lo suyo: trabajando. Pero queda esa reflexión en verso de Rudolf Steiner:

Admirar lo bello,
acoger lo verdadero,
venerar lo noble,
decidir lo bueno,
eso guía al hombre
a metas en la vida:
a lo justo en el hacer,
a la paz en el sentir,
a la luz en el pensar.
Y nos ayuda a confiar
en la acción de lo divino
en todo lo que existe
en el vasto Universo
y en lo profundo del Alma.
 

¡Buena semana!

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