¡Listos para volar!

¡Listos para volar!

La Solana lleva ya un año funcionando como espacio de trabajo cooperativo y lo hemos celebrado con todos los que han pasado por estas paredes con un acto, una fiesta, una celebración, un evento… el pasado viernes 26 de Junio.

Como cualquier acto, encerraba un motivo que lo hace significativo. Además de un encuentro de amigos, abrazos, saludos, también encerraba algo más: cerrar una etapa y comenzar otra. Y así es como ha surgido la nueva Solana.

Durante un año ha sido la casa con las puertas abiertas acogiendo a muchos, a todos los que querían participar y aportar su ser y dar forma a una identidad. Y así ha ocurrido. La Solana ahora se distingue de los otros espacios de coworking y tiene unos rasgos y matices propios. Rasgos que han ido configurando, habéis ido configurando, hemos ido configurando, entre todos. Los primeros fundadores, los primeros coworkers, las señoras de la limpieza, la concejala del ayuntamiento, el último coworker que empezó ayer porque mientras espera a su hijo en el campamento de verano de Torreforum le viene bien aprovechar el tiempo para trabajar desde aquí, aquellas que bailan todos los martes, los que lo hacen solo a veces, quienes toman café con el bizcocho, bizcocho del que no podemos deshacernos ni queriendo ya que también forma parte de la identidad de esta casa.

Y con el acto del viernes, la celebración del Aniversario de La Solana, la casa ya canta. Canta con voz propia, canta desde su interior, y canta sobre todo coherencia, o sea, es lo que es.
La puerta, entreabierta, hoy invita a entrar solo a los miembros de esta comunidad. Algunos llegan con sus familias, orgullosos de su espacio, de su nueva oficina, de formar parte de una economía de futuro, de una economía donde el apoyo mutuo hace crecer y florecer a sus miembros. Celebrar con frutas frescas, con baile improvisado, las palabras de Elena Biurrun recordando los orígenes del proyecto y las de Mikkel Eguskiza vaticinando su futuro. Y por fin, después de un año de espera, entramos de la mano de Nilda Pineda y su palo de lluvia, a la casa que canta, a la casa que con la puerta abierta llama a entrar con el cello de Iris Azquinezer y a sentarnos en el suelo muy cerca para sentir la vibración de las cuerdas. Ella, que inauguró La Solana hace un año y que la vuelve a inaugurar ahora; se suma Teresa Sebastián con su poesía y su voz desgarradora. Y seguimos subiendo al siguiente eslabón, a la terraza donde Aurora y Antonio nos esperan, ahora sí, con el alimento caliente sobre el fogón que acompaña las conversaciones significativas ya que aquí hemos llegado dispuestos a mirar alto, al amplio horizonte de la terraza, donde Eva nos invita a soñar sentada en el quicio del aire.
Organizar un evento siempre tiene un objetivo aunque, a veces, muy pocas veces, se supere lo esperado. Y es que a veces, solo a veces, los sueños van por delante tirando con fuerza como si tuvieran premura por hacerse realidad.
La primera crónica terminaba diciendo “Como suele decirse, pasen y vean. Y quédense.”
Un año más tarde lo abrimos convencidos de estar “listos para volar“.

Velada de Primavera

Velada de Primavera

El viernes diez de abril celebramos la primavera de la mano de Tiago Silvano quien creó el espacio idóneo para que cupiera la magia de la noche tal como luego acaeció. Y es que Tiago, como buen anfitrión, sacudió La Solana y dispuso cada detalle en su justo lugar. Preparó el alimento ingerido con afecto en el alma, tratando cada ingrediente con una pizca de amor.

Los asistentes colgaron sus capas en el perchero al entrar, para disponerse a volar más ligeros, con las notas de la guitarra de Omid y los ritmos de la caja de Shangó. Y pasó lo que tenía que pasar. Surgió la magia embriagadora rescatada del fondo de los corazones y flotaron los talentos ocultos sumándose al baile.

Así queda este espacio de trabajo colaborativo: lleno de inspiración creadora.

Velada de poesía en concierto

Velada de poesía en concierto

 
Sirva la lectura de este extracto de lo sonado entre estas paredes de esta casa para transmitir algo de lo vivido y sentido en la velada de poesía en concierto. El poema a Nabil (al que corresponde el extracto) cerró el acto.  Teresa sentada en un altar, acompañada por los músicos Chefa, Werner y Cristián, y entre las imágenes de Ángel, forman un verdadero quinteto dirigido con la maestría del que domina su lenguaje y da rienda suelta a su sentir en una sincronía perfecta. Así navegamos durante una hora en conexión con lo soñado el medio centenar de viajeros. Y es que Teresa relata con voz sonora, su mundo interior con matices únicos pero nutrida de la misma fuente que es la que nos une a las personas. Por eso retumba en el interior de todos los que asistimos a su encuentro.
Cuando te fuiste a Darjeeling 
te imaginaba entre la brisa 
en algún lugar amable, contento 
por haber pillado un arroz picante 
y un poco de carne tostada,
aparcando tu enorme mochila
bajo tus pies. Se acostumbraron
tus deseos a lo más sencillo,
has vencido al oso del oeste
y ahora te entrenas con el tigre del este,
preparado para viajar hacia una cumbre
hasta donde tus pies te lleven,
 
y los míos me llevaron contigo hasta Kolkata
y sus laberintos, hasta las asfixiantes escaleras
ahumadas, y también a las terrazas de Jorasanko,
y a los círculos de niños de Tagore
 
pero nada tan asombroso como aquellos
peregrinos del norte, que van junto a ti
esperando con paciencia
el encuentro
de las almas abiertas 
para que en el mundo deje de llover
de continuo, tanta tristeza

Poesia en la Solana barco

La transformación del espacio de la Solana es espectacular. Un grupo de personas, en esta ocasión con José María Herináez al frente, se ponen manos a la obra para crear un espacio cálido y recibir a los amigos que viajan bajo la lluvia, los vagones de metro, y las caminatas largas, con el deseo de compartir este encuentro intangible que crea lazos de unión.

 Poesia en la Solana pre3Poesia en la Solana pre2Poesia en la Solana pre1

Una vez más gracias a todos y a cada uno por hacer posible estas veladas artísticas de la Solana.

   Poesia en la Solana amigos2 

Velada de música y utopía

Velada de música y utopía

Ya la sexta velada artística de la Solana con el duo Ensemble Luz. Todo un camino de preparaciones para acoger a nuestro amigos que en la intimidad comparten la belleza.

Iris Azquinezer y Gala Pérez Iniesta llevan ensayando y preparando su concierto desde hace tiempo. Repiten una y otra vez cada frase que luego nos quieren regalar para compartir su escucha. No quieren balbucear. No buscan la piel. Ellas quieren el alma.

Y por eso todos nosotros también intentamos acompañarles en ese viaje que dura un par de horas.  Y vamos limando los detalles para intentar mejorar el entorno. Mis compañeros de cabina, Carlos y Carlo, que se desviven para que la casa esté acogedora. Entre los tres repasamos una y otra vez  los más pequeños detalles. Y van llegando los ‘amigos de la Solana’. ¡Cómo cuesta quitarse el abrigo, desprenderse del ruido!

Escuchamos hablar a Iris. Escuchamos a Gala. Cuentan detalles de la música que van a interpretar que nos entregamos a la escucha de manera natural, despojados ya de los últimas ataduras del intelecto.

Una vez terminado el concierto, una nueva fórmula de cenar juntos de la mano de Raquel y David. De Cristina y del novio de Raquel y de la madre de David. Unos nuevos compañeros de camino que traen aire fresco a la Solana, aire de juventud, de ecología, de sostenibilidad, de cooperativismo,…  de amor como prefiere decir Raquel. Un puesto de comidas elaboradas con los productos que ellos cultivan en la huerta ‘El Canto del Huerto’ en el pueblo vecino de Galapagar. Todo sano, sin las prisas de la inmediatez, alimento elaborado y presentado con tanto amor que lo eleva a la categoría de arte. Y es que de eso hablamos. Cualquier acto pequeño y cotidiano vivido en su dimensión integral (lo visible y lo invisible, lo tangible y lo intangible, lo material y lo espiritual,…) se convierte en un hecho trascendental, y para los creyentes de la divinidad, en un hecho de misticismo.

Gracias Iris y  Gala por vuestras música y por vuestra utopía compartida por todos los que asistieron a esta velada en  la Solana, el espacio de trabajo cooperativo en Torrelodones.

5ª Velada artísitica: Miguel Cantilo.

5ª Velada artísitica: Miguel Cantilo.

Es final de octubre aunque parece casi verano, no hay una sola nube en el cielo y la temperatura es perfecta. La Solana se prepara para su quinta velada artística, esta vez de la mano del cantautor argentino Miguel Cantilo.

Cuando Miguel Cantilo entra en La Solana para prepararlo todo aun quedan mas de 3 horas para el concierto, sin embrago ya se le ve radiante, sonríe todo el rato y desprende un aura de felicidad contagiosa, se nota que disfruta de la preparación, que le gusta ese momento previo al concierto en el que todavía un cosquilleo de curiosidad le recorre el cuerpo; además, se junta con amigos argentinos para el concierto, el organista que le acompañara, la profesora de tango que trae sus alumnos o el mismo técnico de sonido son argentinos que le idolatran por quien ha sido y sobre todo por quien es. A su lado María le acompaña y asesora, se ocupa de que todo salga bien, desde el catering a los invitados.

 La Solana se reconvierte totalmente para la visita de Miguel. La sala de exposición se convierte en una sala de concierto; la zona de coworking en una sala de proyección, y el patio en un espacio para el catering. Ir y venir de mesas y sillas, platos y cubiertos que se colocan y de fondo la voz de Miguel ensayando. Rápidamente esta todo preparado.

 Los invitados llegan y se acomodan; antes del concierto ven un pequeño documental sobre la vida de Miguel Cantilo y muchos descubren como de importante es la visita de esta noche. Los argentinos lo veneran y en España pocos le lo conocen, aunque posiblemente esa sea la razón de que este aquí, poder tocar para un grupo reducido y poder estar más en contacto con la gente.

Empieza el concierto y Miguel lo da todo, cada canción, cada acorde, cada letra la vive intensamente, lo disfruta todo el rato, con guiños al público y a sus letras más famosas; la gente rápidamente se une en un coro y los bailarines de tango se lanzan a la pista para poder bailar las canciones de Miguel.     

Final de la primera parte y María nos agasaja con un maravilloso catering argentino, aunque ella no sea de allí lo cocina como si lo fuera. Las empanadillas vuelan, la berenjena se esfuma, el chorizo se remoja en el chimichurri y los alfajores son recibidos con ganas.

Retomamos el concierto con nuevos vítores y coros a sus canciones, nos inunda con sus mejores temas y de nuevo el público corea los estribillos; al terminar piden bises y después de una sorpresa en forma de tarta de cumpleaños y un regalo en forma de canción Miguel se despide. Ha sido todo un éxito y La Solana se llena de orgullo por esta visita, la gente se va entre charlas animadas, con algún tarareo en forma de canción y muchas sonrisas.

 Miguel ha conquistado al publico español, muchos lo habrán descubierto esta noche otros lo habrán visto por primera vez pero seguro que a todos nos ha sabido transmitir su felicidad por la vida y por la música; eso es lo que convierte a un músico normal en una estrella como Miguel Cantilo.     

Sol-Ana

Sol-Ana

El sábado 27 de septiembre, en la cuarta velada artística, Ana Mazoy llenó nuestro espacio de palabras, pintura, escultura… y de alma. Muchos pasaron por allí y muchos dejaron sus deseos, pensamientos, sueños, incluso quedaron las huellas del pájaro que presidía la gran mandala de Sol-Ana.

Y por la tarde seguimos con más palabras, poemas, y deseos, esta vez escritos en esos pequeños libros personalizados, en ese intercambio de ideas mezclados con sonrisas (y de manualidades también).

Y mientras todo esto pasaba, allí estaban Maki y Araceli dándonos a todos de comer y beber manjares. Estas mujeres tan generosas y que tanta labor están haciendo con los más desfavorecidos del mundo. Y como dice siempre Maki “lo que yo puedo hacer que no se quede sin hacer” y así lleva más de dieciséis  años trabajando en Nicaragua con la ONG No te quedes al margen, en Apaduam, de la Universidad Autónoma de Madrid para dar trabajo a los discapacitados, y en Familias Anónimas para dar calor humano al entorno de los que sufren las adicciones. Un catering rico y además con todos los fondos para un fin solidario. Gracias por vuestra valentía.

Allí quedan todas estas palabras y pinturas durante todo este mes de octubre para que aquellos que no estuvieron puedan disfrutar de ello en este espacio cada vez más enriquecido, ¡sorbito a sorbito!

   

X