Trabajar en un coworking tiene grandes ventajas a nivel profesional, la mejora del rendimiento laboral es palpable y las sinergias con otros coworkers es lo que anima a muchos a lanzarse a trabajar en este tipo de espacios. Muchos proyectos han surgido de coworkings (Blablacar, por ejemplo) y todo emprendedor que se precie habrá pasado en algún momento u otro por un coworking.

Pero trabajar en un coworking aporta muchas veces algo más que una mejora del trabajoaporta una mejora de calidad de vida, en lo personal y en lo social. Gente nueva, eventos originales, talleres gratuitos, un ambiente más enriquecedor… son pequeños detalles en los que los centros de coworking nos esforzamos para ser algo más que una oficina, ser una comunidad en la que nuestros miembros sean, en definitiva, más felices.

 1.- Tendrás más tiempo libre:

Lo primero que descubrirás cuando trabajes en un coworking es que tendrás más tiempo libre. ¿Por qué? Porque en un coworking tu rendimiento aumentará, te organizarás mejor, con un horario y, sobre todo, sin despistarte con la nevera, el perro o la televisión. En medio día harás lo que normalmente hacías en un día en casa y así terminarás con mucho más tiempo libre para hacer lo que quieras.

2.- Tu casa se convertirá de nuevo en un hogar:

Cuando trabajas en un coworking tu casa deja de ser tu oficina… el salón ya no es el despacho y consigues crear otro ambiente en casa. Ya no tienes la sensación de que al estar en casa tienes que trabajar porque para eso está el coworking.

3.- Conocerás gente nueva: 

Cuando alguien entra en un coworking es como el último en llegar a una fiesta, no conoce a nadie y sin embargo todos se conocen ya. Pero lo bueno de este tipo de espacios es lo fácil que es integrarse; en algún momento te presentarás y todos te conocerán y al poco tiempo ya estarás compartiendo tu comida y colaborarás en proyectos con los demás.

4.- Podrás decidir qué pasa en el coworking:

Para que un coworking funcione todos sus miembros deben colaborar y ser partícipes de lo que sucede en su interior. Desde cambiar el horario hasta nuevas iniciativas o talleres. Seréis tú y los demás coworkers los que decidiréis qué queréis que pase dentro del coworking.

5.- Tendrás una habitación más en casa:

Adiós a esa habitación llamada despacho. Ya no necesitarás quedarte allí a trabajar, ahora tendrás tu oficina fuera de casa. Podrás montar un gimnasio o un cuarto para los pequeños o dedicarte por fin a la filatelia en una habitación nueva.

6.-Estarás orgulloso al recibir a un cliente:

Cuántas reuniones habrás tenido en cafeterías o en una habitación de tu casa con un cliente… Ahora, de repente, atenderás al cliente en un espacio empresarial, diferente, puntero, en salas originales y únicas. Y ante el cliente se notará el orgullo de formar parte de algo tan grande.

7.- Comerás cosas diferentes y compartirás la tuya: 

Compartir el espacio implica muchas veces quedarte a comer con gente diferente; suele ser un momento de descanso en el que los coworkers se reúnen y cada uno saca su comida. Prepárate a probar cada día de un tupper distinto y sabores sorprendentes y por supuesto a dar del tuyo.

8.- Irás a eventos:

Los coworking organizamos siempre eventos, muchas veces tenemos precios especiales para los coworkers (si no gratuitos). Tras una jornada de trabajo alguna vez te quedarás en un concierto o en una fiesta especial.

9.- Aprenderás de temas punteros, aunque no tengan que ver con tu trabajo:

Pero además de eventos los coworking también lanzamos talleres y conferencias, siempre sobre temas punteros. Acudirás a talleres y conferencias sobre temas que no tendrán que ver con tu trabajo pero que siempre aportarán algo especial.

10.- Formarás parte de una comunidad:

En definitiva, formarás parte de una comunidad, un espacio especial, con gente especial y que gracias a ti sale adelante. Un lugar formado por gente que se apoya y que estarán ahí siempre que los necesites.

Pero no todo es felicidad cuando formas parte de la comunidad de un coworking, algo siempre se echa de menos del hogar. No es la nevera, ni el sofá…

11.- Ya no podrás trabajar en pijama:

Dile adiós al pijama de franela que te regaló tu madre, ese al que nunca se le van las manchas por mucho que lo laves… ya solo lo usarás para dormir y no volverás a usarlo como traje de oficina… pese a ello, trabajar en un coworking compensa.

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